Cuando una persona va al médico y dice: "Oigo una voz dentro de mi cabeza", es probable que le envíen al psiquiatra. Lo cierto es que, de un modo muy similar, prácticamente todo el mundo oye continuamente una voz, o varias voces, en su cabeza: son los procesos de pensamiento involuntarios que no sabes que puedes detener. Monólogos o diálogos continuos.

Es probable que yendo por la calle te hayas encontrado con personas "locas" que hablan sin parar o se susurran cosas a sí mismas. Bueno, pues eso no es muy diferente de lo que tú y todas las demás personas "normales" hacéis, excepto que no lo decís en voz alta.

Eckhart Tolle EL PODER DEL AHORA

Al respecto, os presento el resultado de uno de los ejercicios[i] que realicé en mi proceso terapéutico de formación en Gestalt. El enunciado rezaba así: Imagina la casa de tus “yo” y que todos ellos distinguen que viven allí la mayor parte del día. (…) Pregúntate lo siguiente: ¿quién manda ahí?, ¿cuál es su misión?, ¿qué ayudantes tiene?, ¿qué falta en la casa: placer, descanso, disciplina, tenacidad…?, ¿qué necesidades no son cubiertas?, ¿a qué “yo” sería necesario invitar?. Escríbelo en forma de cuento en una hoja aparte.

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Mi voz interior: Somos todas las que estamos

Nueve de la mañana, es casi primavera. A través de la ventana se cuelan unos tímidos rayos de sol que anuncian un día espléndido. Sobre el escritorio blanco, un portátil abierto. Me sonrío mientras tecleo, sé que me voy a divertir, de hecho ya estoy disfrutando. Y es entonces cuando entran en acción (no saben callarse):

  • MI YO DILIGENTE: ¡Qué bien que ya estás con las manos en la masa y que no tengo que pelear!. A ver qué te sale.
  • MI YO PERFECCIONISTA: Venga, venga. No te relajes, que para escribir un cuento hay mucho trabajo por hacer: idear una estructura, unos personajes, un argumento… La perfección exige sacrificio.
  • MI YO DISFRUTONA: Ya está la aguafiestas, ¡relájate!, que para hacer las cosas bien no hace falta echar el bofe, lo que hace falta es disfrutar de ellas.
  • MI YO PROCASTINADORA: ¿Y si lo dejamos para otro momento?. Hace un sol espléndido y en el jardín se tiene que estar de cine.
  • MI YO DILIGENTE: ¡Chist!, llegas tarde. Eso te pasa por procastinar, jajaja. Ya está todo en marcha, está ya en la acción y está motivada.
  • MI YO ADICTIVA: ¡Oye!, y ¿qué tal si nos echamos un cigarrito y así le damos un poco a la cabeza?.
  • MI YO IRÓNICA: ¡Qué bien!, echarte un cigarrito. ¿Te parece bonito?, ¿no ves que te dejas engañar?.
  • MI YO EXCUSAS: Es que me apetecía y…
  • MI YO MENTIROSA: … no había fumado todavía.
  • MI YO DILIGENTE: Bueno, al lío, que os estáis despistando.
  • MI YO AYUDADORA: ¿Qué te ha pasado a la mañana que te has levantado refunfuñando?
  • MI YO RESENTIDA: Pues, … la verdad que no sé. Todavía le sigo dando vueltas al conflicto que tengo con Ikerne.
  • MI YO VENGATIVA: ¡Es que hay que ver lo que tienes que aguantar!.
  • MI YO INCOMPRENDIDA: Me molestó que Miren dijera que soy injusta y que atendiera más al dolor de Ikerne que al mío cuando fue ella la que se metió conmigo.
  • MI YO ECUÁNIME: ¿Realmente crees que Miren no te tuvo en cuenta?.
  • MI YO SINCERA: Bueno, sí que me tuvo en cuenta. Ella solamente me señaló lo duro que era que no dejara ninguna puerta abierta.
  • MI YO VENGATIVA: ¡Que se joda!.
  • MI YO REALISTA: Finalmente la que te jodes eres tú.
  • MI YO EVITATIVA: Bueno, vamos a hablar de otra cosa que no me apetece seguir.
  • MI YO DISFRUTONA: Si quieres jugar, plas, plas, tus problemas déjalos, para disfrutar, plas, plas, ven a Fragel Rock!. Jiji.
  • MI YO CONTROLADORA: A ver, que son las 9:39 y a las 10:30 se te acaba el tiempo.
  • MI YO DILIGENTE: ¿Y no estoy haciendo lo que tengo que hacer?. No hace falta que intervengas.
  • MI YO CONTROLADORA: Por si acaso, para que no te relajes.
  • MI YO RELAJADO: ¿Y qué pasa si me relajo?.
  • MI YO CONTROLADORA: Pues que puede que no termines a la hora y luego se te acumula el trabajo y no te da tiempo a hacer todo lo que tienes que hacer.
  • MI YO RELAJADA: ¿Ya estamos con lo mismo otra vez?. ¡Que no tengo nada que hacer!.
  • MI YO CONTROLADORA: ¿Qué no?. Tiene que hacer las compras, colgar la lavadora…
  • MI YO DIVERTIDA: ¿Colgar la lavadora?, pues pesa un quintal.
  • MI YO CONTROLADORA: ¡Qué graciosa!, cállate que no tenemos tiempo para tonterías. Decía, colgar la lavadora, poner otra, planchar, preparar la comida, luego la siesta y luego inglés. ¡Ah!, que por cierto, no estaría mal que terminaras el vocabulario pendiente, sino Aimar no lo va a estudiar todo.
  • MI YO AGOBIADA: Me estás estresando, uf, uf.
  • MI YO DILIGENTE: ¡Callarsus todas!. Aquí y ahora mando yo. Ahora estamos con el cuento.
  • MI YO ADICTIVA: ¡Vamos a echar ese cigarrito que ha quedado a medias!.
  • MI YO DISFRUTONA: Si quieres jugar, plas, plas, tus problemas déjalos, para disfrutar, plas, plas, ven a Fragel Rock!. Jiji.
  • MI YO ESPIRITUAL: Recuerda que hace ya un par de semanas que no meditas a la mañana.
  • MI YO RESPONSABLE: Lo sé, así lo he decidido, le he dado prioridad a otras cosas. Volveré.
  • MI YO ESPIRITUAL: De acuerdo.
  • MI YO DISFRUTONA: ¿Hacemos una fiesta e invitamos a todas?. No estamos todas las que somos.
  • MI YO ORDENADA: Sí, faltamos bastantes, somos muchas. Voy a hacer la lista, ¿me ayudáis?.
  • MI YO PROCASTINADORA: En otro momento, ahora no me apetece.
  • MI YO ORDENADA: ¿Alguien me echa una mano?.
  • MI YO DILIGENTE: Sí, yo. A ver. Faltan: la deprimida, la ansiosa, la exagerada, la dulce, la generosa, la intransigente, la indefensa, la estupenda, la digna, la comprensiva, la sobreprotectora, la confluenciadora, la placentera, la tranquila, la tensa, la trabajadora, la tonta, la obstinada, la torpe, la inteligente, la intelectual, la familiar, la cumplidora, la cotilla, la morbosa, la estresada, la cobarde, la miedosa, la añiñada, la sexual, la potente, la innovadora, la profesora, la culta, la inculta, la triste, la alegre, la inocente, la insidiosa, la sacrificada, la descreída, la escéptica, la quejica, la hipocondríaca, la miedica, la autocomplaciente, la despistada, la imprudente, la soberbia, la fuerte, la ordenada, la organizadora, la juzgadora, la falsa, la aparente, la tierna, la conciliadora, la golosa, la picajosa, la espléndida, la desinteresada, la cruel, la autoritaria, la descontenta, la negativa, la boicoteadora, la trabajadora, la esforzada, la dependiente, la resuelta, la valiente, la mandona, la obsesiva, la despiadada, la tensa, la distendida, la reflexiva, …

[i] Jordi Gil; DECIDE CÓMO VIVR TU VIDA Terapia Gestalt para la vida cotidiana; pág. 120, ejercicio 114; Ed. Comanegra, 2014